martes, 28 de noviembre de 2006

LA HALLACA

Decir Navidad es decir hallacas. No hay navidad que se respete que no tenga el olor a hojas de cambur salcochadas y esparciendo ese rico olor a guiso por toda la casa.
Decir hallaca es hablar de tradición, de reunión familiar, de noches de desvelo haciendo el guiso y la culminación en la tradicional "embojotà".
Decir hallaca es recordar los años de infancia en unión de los hermanos, de como cada uno fue adquiriendo jerarquía para pasar de simple ponedor de aceitunas hasta el oficial amarrador, y entre gaitas y rones, ver como van quedando medio deformes las últimas hallacas de la noche.
Es verdad que cada vez se ha hecho mas dificil conseguir todos los ingredientes para elaborar la hallaca pero aunque cada año digamos lo mismo y nos quejemos que no tendremos hallacas en la mesa de navidad, tambien es cierto que todos los años la hallaca es el centro de atención de la cena navideña.
Y es que puede que adornemos la mesa con el pan de jamón, el pernil o la ensalada de gallina, quizás la torta negra se vea suculenta y olorosa, el ponche crema cremoso y antojable pero...Si falta la gustosa hallaca es como si el espiritu de la navidad faltara esa noche.

Y es que la hallaca no es solo un plato mas. Cada vez que amarramos una hallaca es como si en cada una enviaramos un mensaje a cada uno de los amigos o familiares que la van a comer. Y por eso siempre se hace un nudo especial para fulano o el de la cinta negra para la tia que no come carne o el que tiene tres puntas para el niño que no come cebolla..en fin..la hallaca es un regalo personalizado y si se observa bien.,..es un regalo

PREPARACION

Para su preparación existen diversas recetas, pues en cada región del país hay recetas tradicionales, además como en la mayoría de los platos venezolanos cada familia le aporta su sazón y varía su confección. Cuando uno habla de hacer hallaca es por lo menos disponer de dos dias porque no se hacen menos de 50 hallacas y hay familias grandes donde se elaboran hasta 200.

La receta para preparar hallacas se divide (para mi) en cinco partes:

  • La preparación del guiso
  • La preparación de la masa y acondicionamiento de las hojas
  • La confección y cocción del manjar
  • La "cuentamentazón" de anecdotas que le dan sabor a la preparación de las hallacas


    Y el final de toda esa labor...no debe faltar la prueba del resultado. El marido que casi nunca hace nada que no sea probar como esta quedando el guiso, es el primero en asomarse para pedir la primera hallaquita...con eso se sabrà si el resultado ha sido el esperado.
  • Al fin las hallacas estan listas y se meten al congelador a esperar que llegue el 24 y el 31 para ser calentadas de nuevo y servidas en la cena tan especial como la de nochebuena y fin de año.

Para saber la receta de como elaborar este sabroso plato consultar la siguiente dirección en donde se dan todos los ingredientes y los pasos para su preparación...Receta

FELIZ NAVIDAD Y BUEN PROVECHO...


domingo, 5 de noviembre de 2006

Pan de Vivos en el Día de Muertos...




"La tumba sólo guarda un esqueleto, mas la vida en su bóveda mortuoria prosigue alimentándose en secreto."



A proposito de la festividad a los muertos, en México es muy arraigada costumbre la preparacón del tradicional altar para recordar a los difuntos y acompañar este con todo un ritual de cosas que se montan en él, incluyendo comida, tanto la preferida por "el muertito" como la acostumbrada por la tradición, siendo el Pan de Muertos uno de los más socorridos, de ahí el presente post..

Aunque tiene su origen en la región central del país, el "pan de muerto" es ya un invitado especial de los altares que se acostumbra montar para estas fechas, en honor de los fieles difuntos, para degustarlo con café, leche o una taza de chocolate.

En los altares de muertos se pone comida, golosinas y bebidas, de acuerdo a los gustos del muerto al que se dedica el altar, para que, cuando venga a visitar a sus familiares, comparta el banquete, esté contento y se vaya contento.

Entre las cosas que se colocan en un altar de muertos están:
sopa de arroz, mole con pollo, pozole, tamales, atole, frijoles de la olla, tortillas, café, agua fresca, agua natural, refrescos, tequila, aguamiel, tepache, pulque, charanda o aguardiente, cervezas, cigarros, mazorcas de maíz, tejocotes, cañas, cacahuates, charamuscas, garapiñados, donas, calaveras de azucar con el nombre del difunto, etc

El pan es elemento principal de la festividad. Se ofrece como alimento de las almas que vienen al altar. Es de anís, redondo, en forma de domo, adornado con cintas y esferas de la misma masa que semejan huesitos. Este pan es espolvoreado con azucar.





Receta Tradicional del Pan de Muertos:...

Ingredientes:
450 gramos de harina
15 gramos de levadura
2 huevos
7 yemas de huevo
115 gramos de azúcar
115 gramos de mantequilla
115 gramos de manteca
2 cucharadas de agua de azahar
Un poco de respadura de naranja
3 cucharadas de cocimiento de anís (una cucharadita de anís en grano hervido en seis cucharadas de agua)
1/4 de cucharadita de sal
1 huevo para barnizar
1/8 de litro de agua
1 cucharada de harina
140 gramos de azúcar fina para espolvorear


Procedimiento:
1. Se deshace la levadura en 8 cucharadas de agua tibia y se agrega la harina necesaria para hacer una pasta. Se forma una bola y se deja en un lugar cálido hasta que doble el volumen.
2. Se mezcla el resto de la harina con la sal y el azúcar. Se agregan los huevos batidos, las yemas, el agua de azahar, el cocimiento de anís, la raspadura de naranja, la manteca y la mantequilla. Se amasa bien y cuando esté suave se agrega la masa ya fermentada. Se amasa todo y se golpea.
3. Se unta de grasa la masa y se coloca en una cacerola, se cubre con un lienzo y se deja en lugar tibio de 6 a 12 horas (hasta que doble el tamaño).
4. Se amasa de nuevo brevemente y se hacen bolas del tamaño que se quiera, que se colocan en una lata engrasada.
5. Se adornan con trozos de masa en forma de huesos y lágrimas pegadas con huevo. Se cuece a horno caliente y poco antes de sacarlo del horno se pinta con yema de huevo. Se hornea un poco más.
6. Se saca del horno y se deja enfriar. Se espolvorea con azúcar.


La importancia del pan de muerto…

Las ofrendas de muertos tienen su origen en esta época. Una ofrenda similar a la actual de día de muertos era la de la diosa Cihuapipiltin, para las mujeres que morían del primer parto y rondaban por el aire causando enfermedades entre los niños por ello les hacían regalos en el templo o en las encrucijadas del camino.

Las ofrendas consistían en "panes" de diversas figuras como mariposas o rayos (Xonicuille) hechos a base de amaranto y "pan ázimo" que era un pan de maíz seco y tostado, a este pan se le llama Yotlaxcalli; otros ofrecían unos tamales (Xucuientlamatzoalli) y maíz tostado llamado Izquitil, casi toda la ofrenda era de amaranto porque lo consideraban un alimento especial.

Relata fray Diego de Durán en su crónica sobre la ofrenda de Huitzilopochtli, que la gente en esta celebración "no comían otra cosa que no fuera Tzoalli con miel", con dicha mezcla a base de amaranto y miel de avispa o maguey, hacían un gran ídolo a imagen del Dios, lo adornaban y vestían, de igual manera elaboraban huesos grandes que depositaban a los pies del ídolo, además ofrendaban otros "panes" como tortillas pequeñas; pasada la fiesta se los dividían para comer.

El equivalente al pan de muerto como ahora lo conocemos sería el "Huitlatamalli" que era una especie de tamal. En la época prehispánica se hacía la "Papalotlaxcalli" o pan de mariposa que era exclusivo de esta ceremonia. Al parecer era como una tortilla a la cual se le imprimía a la masa aún cruda un sello en forma de mariposa, una vez cocida, se pintaba coloridamente.



Para ver más sobre la tradición del Día de Muertos en México, te recomiendo visitar:
http://www.oem.com.mx/especiales/ofrenda/index.htm

http://www.jornada.unam.mx/2005/10/30/a06a1cul.php

http://www.acabtu.com.mx/diademuertos/

lunes, 23 de octubre de 2006

El Mole... (Una de las 7 maravillas culinarias híspanicas)



El mole es uno de los platillos más representativos de nuestra mexicanidad, especial para las grandes celebraciones.

El origen del mole se pierde en la leyenda o se ubica en las grandes cocinas de los conventos poblanos de la Colonia. En dichos conventos se fortaleció y perfeccionó el arte culinario mexicano, pues se agasajaba frecuentemente a las grandes personalidades civiles y religiosas del Virreinato. Allí se disfrutaron por primera vez muchos de los platillos que a la postre dieron fama mundial a la Cocina Mexicana.

Cuenta la leyenda, que en una ocasión Juan de Palafox, virrey de la Nueva España y arzobispo de Puebla, visitó su diócesis, un convento poblano le ofreció un banquete, para el cual los cocineros de la comunidad religiosa se esmeraron especialmente.

El cocinero principal era fray Pascual, que ese día corría por toda la cocina dando ordenes ante la inminencia de la importante visita. Se dice que fray Pascual estaba particularmente nervioso y que comenzó a reprender a sus ayudantes, en vista del desorden que imperaba en la cocina. El mismo fray Pascual comenzó a amontonar en una charola todos los ingredientes para guardarlos en la despensa y era tal su prisa que fue a tropezar exactamente frente a la cazuela donde unos suculentos guajolotes estaban ya casi en su punto.

Allí fueron a parar los chiles, trozos de chocolate y las más variadas especias echando a perder la comida que debía ofrecerse al Virrey.

Fue tanta la angustia de fray Pascual que éste comenzó a orar con toda su fe, justamente cuando le avisaban que los comensales estaban sentados a la mesa.

Un rato más tarde, él mismo no pudo creer cuando todo el mundo elogió el accidentado platillo. Esta leyenda tuvo tanta acogida popular que incluso hoy, en los pequeños pueblos, las amas de casa apuradas invocan la ayuda del fraile con el siguiente verso: "San Pascual Bailón, atiza mi fogón".

No obstante, lo seguro es que el mole no es producto de una casualidad, sino el resultado de un lento proceso culinario iniciado desde la época prehispánica y perfeccionado, sí, en la Colonia, cuando la Cocina Mexicana se enriqueció con elementos asiáticos y europeos.

Cada región imprimió en el mole su sello propio y así fueron surgiendo el mole poblano, el mole negro de Oaxaca, el mole amarillito del sureste, el mole coloradito del Valle de México, el ranchero de la Altiplanicie y otros muchos que nos asombran tanto por su complejidad como por su sencillez.




MOLE POBLANO
( para 7 personas )


Ingredientes:

1 pavo tierno y chico
8 chiles anchos
15 chiles mulatos
2 chiles pasillas
1 chipotle
3 jitomates grandes, maduros
50 grs. de almendras
50 grs. de pasas
2 cucharadas de ajonjolí tostado
1/2 bolillo de pan, frito
1 pizca de clavos, molidos
1 pizca de canela, molida
perejil
1 pizca de pimienta, molida
1 cebolla mediana, frita
3 dientes de ajo, asados
1 cucharadita de azúcar
1/4 de tablilla de chocolate
1 tortilla frita
1 taza de manteca
sal


Procedimiento:

El día anterior, tostar y quitarle las semillas a los chiles, desvenar y remojar en agua con sal durante toda la noche.

Al día siguiente, escurrir bien los chiles y molerlos con las especias, el ajonjolí, el pan, la tortilla frita, la cebolla y 2 dientes de ajo.

Asar, quitarles la piel y las semillas a los jitomates y molerlos con el chipotle. Limpiar, flamear y lavar perfectamente el guajolote trozado y poner a cocinar las menudencias y el pescuezo en agua con cebolla, perejil, 1 diente de ajo, hasta obtener un buen caldo.

Freír las piezas del pavo con manteca, en una cazuela grande. Cuando estén bien fritas, agregarle el jitomate molido con el chipotle. Cuando empieza a secarse, añadirle caldo, y cuando vuelva a secarse otra vez, agregarle el chile molido con lo demás.

Dejar refreír un rato, y añadirle caldo y sal. Dejar hervir hasta que el guajolote esté muy suave, si se necesitara, agregar agua o caldo. Incorporarle el azúcar y el chocolate, dejando hervir un rato más.

Decorarlo con las pasas y las almendras. Servir caliente, acompañando con un platillo de ajonjolí tostado, para que los comensales, si desean puedan espolvorear con él el guajolote.


Del 4 al 26 de octubre.- Feria Nacional del mole en San Pedro Atocpan de la Delegación Milpa Alta del D.F.
SABÍAS QUE...
A partir de 1977 en San Pedro Atocpan correspondiente a la Delegación de Milpa Alta, en el Distrito Federal, se lleva a cabo la Feria Nacional del Mole?
Ver más...

http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/efemerides/octubre/come5-20.htm

lunes, 16 de octubre de 2006

Salsa Mexicana en Molcajete...



"Quien ha comido de molcajete y metate sabe que la comida es mucho más rica preparada así, la licuadora le quita el sabor a la comida"



De esos paseos de sábado a disfrutar una “carnita” (carne asada al carbón) con los amigos de la generación universitaria al calor de una charlita junto a las brasas contando anécdotas y bromas que recuerdan la buena época de cuando nos proponíamos ser IME’s y haciendo gala de los proyectos que cada quien va desarrollando en su trabajo o de aventuritas recientes y paseos o cualquier cosa que se ocurra platicar para pasar el rato, o de un domingo cuando se acostumbra comprar los taquitos mañaneros para “la cura” de las cervezas ingeridas después de o mientras se ve un partido de fútbol en la tele,... nada mejor que bañarlos con una salsita “molcajeteada” y servida en la mesa directamente en la piedra “molcajetera”... huummm.... de ahí el antojito de mostraros lo que es el molcajete. Una de esos utensilios de cocina que aun se conservan en la tradición mexicana resistiendo el paso de siglos y el avance tecnológico que amenazan con quitarlo de la mesa a la que tanto se ha acostumbrado a estar tras ser bajado por los artesanos de las volcánicas laderas....


El molcajete es un mortero de piedra tallada en forma cóncava, como de un tazón.

Es un mortero hondo de piedra con tres patas hecho de piedra volcánica.

Su nombre original es temolcaxil del cual se deriva el aztequismo molcajete. Su complemento es una piedra pequeña en forma de pera llamada texolotl, en náhuatl, o tejolote según el aztequismo.

La palabra Molcajete proviene entonces del náhuatl molli (salsa) y caxitl (cajete), éste es de origen prehispánico, puede ser de piedra porosa (es el mejor) o de barro vidriado. La piedra utilizada para moler se llama Tejolote del náhuatl tetl (piedra) y xocotl (muñeco).


En un molcajete se pueden pulverizar especias como de ninguna otra manera.

Muchas veces al ser utilizados para la realización de una salsa es debido a que se obtiene una textura muy especial al ser elaborada en un molcajete.

Una salsa puede ser presentada en la mesa después de ser elaborada en el mismo molcajete, dando a la mesa un apariencia rustica.

El molcajete es el predecesor de la licuadora moderna, y no faltan quienes afirman que pueden distinguir una salsa molida en molcajete de una preparada con licuadora. Hay algo de cierto, especialmente si se emplea la licuadora por un tiempo excesivo, pues una diferencia de pocos segundos puede cambiar substancialmente la consistencia de la salsa que se está preparando.

El tamaño promedio de un molcajete es de alrededor de 22 a 24 centímetros de diámetro.

El molcajete fue utilizado por vez primera hace 3500 años y poco ha cambiado su forma desde entonces. Es empleado en la elaboración de alimentos desde la antigüedad prehispánica.

Para curar un molcajete es necesario moler ajo con sal y agua hasta que este deje de desprender tierra o arena. Otra manera es moliendo arroz hasta que el molcajete no desprenda mas color negro.




GUACAMOLE EN MOLCAJETE

Ingredientes:
2 aguacates maduros
6 tomates
2 dientes de ajo
1 cebolla
2 cucharadas soperas de cilantro
chile serrano al gusto
sal
Procedimiento:
Ase los chiles y los tomates. Muela en un molcajete el ajo con la sal y los chiles. Ya bien molidos, agregue los tomates, el aguacate y muela un poco mas.
Para adornar el guacamole, ponga encima la cebolla rebanada y el cilantro picado. Sirva al momento.




SALSA EN MOLCAJETE

Ingredientes:
·5 chiles serranos frescos,
·5 jitomates maduros,
·1 diente de ajo,
·1 cucharadita de sal.

Método: En un comal o sartén de hierro, asar los chiles y los jitomates durante 8 minutos o hasta que estén blandos. Pelar y quitar la parte quemada de los jitomates. En un mortero o molcajete, machacar los chiles y el ajo. Cuando estén bien molidos, agregar los jitomates y continuar moliendo. Añadir la sal. Servir en el mismo molcajete o en una salsera.



Leed este reportaje de internet, habla de lo que representa este artículo para el pueblo mexicano y es a la vez algo que muestra el ingenio y la intrepidez de los "paisanos" que residen o visitan el lado norte de nuestra frontera.


http://www.laprensaenlinea.com/noticias/notas/LP_News_Local_P_lp-molcajete.21f53f8.html

martes, 10 de octubre de 2006

Almuerzo sabrosisimo

Nos encantan los pimientos, sean fritos, escalibados, al horno, etc.
Los pimientos rellenos gustarán a quienes disfrutan del sabor de los pimientos, y más aún con la sorpresa interior que nos depararán.
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Los ingredientes
600 gramos de carne picada mixta,
4 pimientos rojos o de colores (amarillos y verdes),
1 cebolla,
¼ de jamón York,
1 huevo,
aceite, un poco de perejil,
½ kilo de tomate triturado,
1 diente de ajo, azúcar y sal.
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La preparación
Lava los pimientos y córtale la corona por la parte del tallo y retira las hebras y pepitas del interior. Pica bien menuda la cebolla, el jamón York , el perejil y mezcla todo con el huevo y la carne, seguidamente sazona la masa resultante e introdúcela dentro de los pimientos.

En una fuente para horno que tenga tapa, introduce los pimientos, seguidamente báñalos con un chorreón de aceite y coloca encima una hoja de papel de horno, a continuación tapa la fuente. En el horno previamente precalentado a 180º C, asa los pimientos durante unos 25 minutos.
En una sartén calienta un poco de aceite y sofríe el ajo previamente picado, antes de que empiece a dorarse, añade el tomate y un poco de azúcar (1 cucharadita) para quitarle acidez. Remueve de vez en cuando hasta que veas que se ha evaporado gran parte del agua, entonces retira la sartén del fuego.
Sirve los pimientos acompañados de la salsa de tomate y no olvides poner bastante pan en la mesa.
La degustación

Estos pimientos rellenos están riquísimos, es un plato único que satisface y alimenta... pero si en casa tienes alguien con un estòmago dificil de llenar acompañalo con arroz o papas al vapor.

Provecho!!!