sábado, 6 de octubre de 2007

¿Le gustaría una tacita de café?

Durante estos dos años que mi otro destino y yo empezamos a comunicarnos por este medio, han sido muchas las veces en que hemos dicho…”Espera, voy por un café”.
Y es que en las noches cuando el frío empieza a hacer efecto o cuando los ojos se van cerrando, corremos en busca de esa bebida milagrosa que nos haga permanecer juntos.

El café es punto de encuentro. La excusa perfecta para reunirse con los amigos o cerrar algún negocio. Cualquier ocasión es buena para saborear un buen café, solo o con leche, caliente o con hielo. Pero para realizar algo tan sencillo como es sentarse ante un café, oler su aroma y saborear su cuerpo, ha tenido que realizarse un largo y complejo proceso que comienza en la recolección y que condicionan la calidad final de cada taza.
El café llega hasta América recién en el siglo XVIII, después de haber recorrido ya una travesía muy larga desde su descubrimiento por allá en 1140 en Etiopía .
El mundo del café es tan variado como apasionante. Los orígenes del consumo de café no están claros del todo, lo que ha dado pie a que sean muchas las leyendas que se cuentan en torno al origen del consumo humano del café.

HISTORIA DEL CAFE
Parece ser que su país originario fue Etiopía, donde, según cuenta una leyenda, fue descubierto de manera casual por un pastor de cabras de nombre Kaldi, al observar el estado de excitación en que caían las cabras que habían comido los frutos del cafeto y que las mantenía despiertas toda la noche.
Parece que las tribus africanas, que sabían del café desde la antigüedad, molían sus granos y elaboraban una pasta utilizada para alimentar a los animales y aumentar las fuerzas de los guerreros. Su cultivo se extendió en primer lugar en la vecina Arabia, llevados probablemente por prisioneros de guerra, donde se popularizó aprovechando la prohibición del alcohol por el Islam. Yemen fue un centro de cultivos importante desde donde se propagó al resto del mundo árabe. Se le llamó entonces qahwa (قهوة), que significa vigorizante
En 1583, Léonard Rauwolf, un médico alemán llegado de vuelta de un viaje de diez años en Oriente Medio, fue el primer occidental en describir el brebaje:
“Una bebida tan negra como la tinta, útil contra numerosos males, en particular los males de estómago. Sus consumidores lo toman por la mañana, con toda franqueza, en una copa de porcelana que pasa de uno a otro y de la que cada uno toma un vaso lleno. Está formada por agua y el fruto de un arbusto llamado bunnu”

Estos comentarios llamaron la atención de mercaderes, a los que la experiencia del comercio de las especias les había hecho sensibles a este tipo de información.
En el siglo XV, los musulmanes introdujeron el café en Persia, Egipto, África septentrional y Turquía, donde la primera cafetería, Kiva Han, abrió en 1475 en Constantinopla.


El Café como amenaza para el orden público.

En la Meca, el 20 de junio de 1511, el emir Khair Bey observó a un grupo de hombres bebiendo café. Observó las características particulares y juntó a un grupo de doctores y juristas para decidir si la bebida se ajustaba al Corán, que prohíbe toda forma de intoxicación. Como observa Antony Wild, es fácil olvidar que el café es una potente droga, cuya introducción neces
ita de un consenso cultural, pero no de un consenso médico en Occidente. Por ello, agitados debates acompañaron a los inicios de la introducción del café en el mundo islámico. El entusiasmo era tal que una ley turca de la época sobre el divorcio precisaba que una mujer puede divorciarse de su esposo si éste no llegaba a proporcionarle una dosis diaria de café.
El café llegó a Europa alrededor del año 1600 gracias a los mercaderes venecianos. Se aconsejó al Papa Clemente VIII prohibir el café, pues representaba una amenaza de los infieles. Después de haberlo probado, éste último bautizó la nueva bebida, declarando que dejar sólo a sus infieles el placer de esta bebida sería una lástima.
Los musulmanes, celosos de sus plantas de Coffea arábica, prohibieron su exportación. En 1650, un peregrino musulmán, Baba Budan llegó a coger siete plantas en la India, que plantó en Mysore, y cuyas plantas descendientes subsisten todavía hoy.
En los años 1650, comenzó a ser muy importado y consumido en Inglaterra, y se comenzaron a abrir cafeterías en Oxford y Londres. La primera cafetería en Londres se abrió en 1652.


Las cafeterías como Centros Liberales.

Las cafeterías se convirtieron en lugares donde nacieron las ideas liberales, debido a su frecuentación por parte de filósofos y letrados, y donde se distribuían panfletos. En 1676, esta agitación incitó al fiscal del Rey en Inglaterra a pedir el cierre de las cafeterías, citando crímenes de ofensa contra el rey Carlos II y el reino. Las reacciones fueron tales que el edicto de cierre debió revocarse. Los flujos de ideas alimentadas por el café modificaron profundamente el Reino Unido. Se contaban más de dos mil cafeterías en el año 1700. La famosa compañía de seguros Lloyd's fue en su origen una cafetería fundada en 1688.
En 1670 se abrió la primera cafetería en Berlín.

En París, el café Procope fue el primero en abrir, en 1686, inventando una nueva forma de preparar el café: haciendo pasar agua caliente a través de un filtro con café molido.
La historia de las célebres cafeterías de Viena comenzó con la Batalla de Viena de 1683. A mediados del siglo XVIII todas las ciudades europeas tenían cafeterías, y, en 1734, Johann Sebastian Bach compuso su Cantata del café.
El café estuvo prohibido en Rusia, con penas de tortura y mutilación, cuando la policía zarista encontraba a alguien presa de una crisis nerviosa lo atribuía al café.
La llegada del café a América.
Durante el siglo XVIII, la bebida se hace popular en Europa, y los colonos europeos introducen el cultivo del café en numerosos países tropicales, como un cultivo de exportación para satisfacer la demanda europea. En el siglo XIX, la demanda en Europa era a menudo superior a la oferta y estimuló el uso de distintos sustitutos con un sabor similar, como la raíz de achicoria
Las principales regiones productoras de café son América del Sur (en particular, Brasil, Colombia y México), Vietnam, Kenia y Costa de Marfil. Hawai tiene una pequeña producción de café de gran calidad y elevado precio, pero entre las numerosas variedades desarrolladas, el café más caro y famoso sigue siendo el Blue Mountain procedente de Jamaica.
Durante varias décadas en los siglos XIX y XX Brasil fue el mayor productor y monopolista virtual en el comercio del café, hasta que una política de mantenimiento de altos precios generó oportunidades de negocio a otros productores, como Colombia, Guatemala e Indonesia.
México a nivel mundial ocupa el quinto lugar como país productor después de Brasil, Colombia, Indonesia y Vietnam, con un volumen de producción que oscila entre los 4 a 5 millones de sacos por año. México a pesar de ser uno de los países que más produce café, tiene uno de los consumos más bajos (700 gramos per cápita), esto probablemente por la falta de difusión para incrementar el consumo, la carencia de cultura de café de los mexicanos y los tabús que existen alrededor del café en el aspecto de salud.
En México el café se cultiva en 12 estados: Chiapas, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Guerrero, Hidalgo
, San Luis Potosí, Nayarit, Colima, Jalisco, Querétaro, Tabasco. La época de recolección del café inicia en el mes de septiembre y concluye en el mes de marzo del siguiente año.
El café ocupa el primer lugar como producto agrícola generador de divisas y empleos en el medio rural. Por las características del cultivo emplea para sus labores de limpia, cosecha y beneficiado del grano a tanto a mujeres, hombres y niños que conforman toda la familia.
En Venezuela el primer cafeto fue sembrado por misiones españoles asentadas en la cuenca del río Caroní en 1730, traído desde Brasil, a donde había llegado a su vez desde Surinam o Cayena. De ahí fue llevado hacia el centro del país para luego terminar en la región andina que por su clima frío se hizo enseguida productora de café
.
Poco a poco el café fue desplazando al cacao como el principal rubro de exportación de la economía venezolana y hoy en día aunque no tenemos una gran producción de café somos uno de los países con mas alto consumo de esas infusiones desde temprana edad.

RECETAS CON CAFE

1 comentario:

Diva de noche dijo...

Todas las noches bebo café, con o sin leche, con o sin chocolate, con o sin crema, con o sin té, pero siempre café.. hábito más cautivador de dos años a la fecha.